DESASTRES NATURALES RECUERDAN LO IMPORTANTE DE LA UNIÓN SOCIEDAD-GOBIERNO

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Los últimos días han dado muchas lecciones a nuestro país, en especial con las consecuencias que el mega sismo de la madrugada del viernes 8 de septiembre provocó en los estados de Oaxaca, Chiapas y Tabasco, donde se han registrado -hasta este miércoles 13- un total de 98 muertes.

Más allá de la “grilla” y de tantos problemas que no son menos importantes, el sismo registrado el pasado fin de semana, a la par del impacto del huracán Katia que pegó a Veracruz, sacó a flote la necesidad de que se hagan a un lago los colores partidistas, así como la distancia gobernantes-ciudadanos, con el fin de ir juntos en procesos difíciles como será la reconstrucción de cientos de casas en Oaxaca y Chiapas.
En situaciones como éstas se prueba la verdadera Gobernanza, es decir cuando los gobiernos hacen buen equipo con la sociedad civil.
Es indudable que en poco tiempo estaremos en precampañas y campañas políticas, lo que sin duda hará crecer susceptibilidades, prejuicios e incluso resentimientos entre actores enfrentados para competir por puestos.
Sin embargo y en medio de todo eso, a los gobiernos no sólo federal sino a los estatales y municipales, no les queda de otra que saber sortear la “grilla”, en el nivel que surja, para cumplir con lo que están obligados: gobernar.
Quienes no sean postulados tendrán que redoblar su esfuerzo, ya que las administraciones concluyen hasta el verano u otoño de 2018.
Entonces, pase lo que pase en las elecciones, los gobiernos deben seguir haciendo alianza con ciudadanos y atender las necesidades, que se van a elevar al doble, en especial para los estados que salieron dañados con el mega sismo y con el huracán Katia.
Si actúan en contrario, es decir sin poner los pies en la tierra y sin estar con los ciudadanos, los gobiernos en sus tres niveles podrían afrontar el JUICIO CLAVE de las urnas, una apuesta que muy pocos podrían aceptar.

Ya se han reportado casos de algunos “vivales” que han querido pasarse de listos haciéndose pasar como levantadores de censos, en incidentes reportados en Chiapas.

No faltará quien intente lucrar con la desgracia, como nunca faltan bajo este tipo de situaciones; sin embargo autoridades de gobierno y organismos sociales -como la Cruz Roja- tendrán que sortear estos intentos que no excluyen las tentaciones de algunos para llevar “agua a su molino” en medio de la desgracia.

La alianza efectiva de sociedad civil y gobierno tiene un claro ejemplo, para los yucatecos, en la operación de comités vecinales de Policía Vecinal bajo el programa Escudo Yucatán.

Analizar cómo han articulado sus acciones, armonizándolas con el gobierno, ofrecerá resultados óptimos en un programa que busca beneficiar a todos.

Por ello y como reza un viejo dicho, en el caso de la unión de sociedad y gobierno para salir adelante tras el duro sismo, cuando se quiere, se puede.